El Centro de Apoyo a la Integración (CAI) de Candás, gestionado por FASAD M.P. de la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar, participó hoy, viernes 15 de mayo, en una jornada de convivencia e intercambio social en el Centro Integrado de Formación Profesional de Hostelería y Turismo de Gijón, en una actividad orientada a fomentar la inclusión, la participación comunitaria y el acercamiento al entorno educativo y profesional.

La iniciativa reunió a personas adultas con discapacidad intelectual usuarias del CAI con alumnado y profesorado del centro educativo gijonés, generando un espacio de encuentro enriquecedor basado en la interacción, la convivencia y el aprendizaje mutuo.

La visita permitió a las personas participantes conocer de primera mano diferentes itinerarios formativos vinculados al ámbito de la hostelería y la pastelería, acercando la realidad educativa y profesional a un colectivo para el que este tipo de experiencias resultan fundamentales en el desarrollo de la autonomía personal, la participación social y la conexión con el entorno comunitario.

La jornada comenzó con un desayuno compartido elaborado por el alumnado de 2º de Pastelería, un momento distendido que favoreció la comunicación y el intercambio entre participantes en un ambiente cercano y acogedor.

Posteriormente, el grupo realizó una visita a las instalaciones del centro y mantuvo un encuentro con el equipo directivo y profesorado, conociendo el funcionamiento del CIFP y la formación que reciben los futuros profesionales del sector hostelero y turístico.

Uno de los momentos más destacados de la actividad fue la visita al espacio Candy Bar, donde el alumnado de 2º de Pastelería mostró distintas elaboraciones y prácticas creativas, poniendo en valor el talento, la innovación y el trabajo colaborativo desarrollado en el centro.

Desde el CAI de Candás se valora especialmente este tipo de iniciativas por su impacto positivo en la inclusión social y en la creación de experiencias compartidas entre distintos colectivos y generaciones. Actividades como esta favorecen la visibilización de las capacidades de las personas con discapacidad intelectual, fortalecen la participación activa en la comunidad y promueven entornos más accesibles, abiertos y cohesionados.

En la actividad participaron un grupo de personas usuarias del CAI acompañadas por profesionales del centro, en una experiencia que combinó aprendizaje, convivencia y participación social en un entorno educativo de referencia.