El miércoles 13 de agosto nos fuimos a la Playa de La Palmera, en Candás, un rincón precioso y, además, adaptado para que los usuarios/as con movilidad reducida pudieran darse un baño gracias a las sillas anfibias. El tiempo se hizo un poco el remolón, pero no nos quitó las ganas: paseamos por la arena, nos metimos en el agua y disfrutas un montón!!! Después recargamos pilas comiendo y tomando algo todos/as juntos/as, y poner el broche de oro… ¡un helado que estaba de chuparse los dedos! ¡Volvimos al centro con la piel salada, la barriga llena y el corazón contento!